
Obra
de arte no. 122, Afternoon Sailing

Obra
de arte no. 86, Bermuda
Pink Beaches 1

Obra
de arte no. 155, Canadian
Winter Scenery 1
|
En
1874, en París, Clude Monet dio a conocer su cuadro
"Impressión", obra que causó impacto
entre los mismos pintores y conocedores de arte. La obra resultó
incomprensible para no pocos que la vieron. Era una pieza
casi abstracta, en la cual había como únicos
motivos reconocibles una lancha y su lanchero, un sol rojo
encendido, unas estructuras ruinosas, todo envuelto en una
bruma, en una atmósfera modulada por el color.
Con esta
obra revolucionaria, firmada por Monet en 72, se inició
el movimiento del impresionismo, la tendencia más audaz
del siglo XIX, la más fascinante para el espíritu
posromántico del ultimo cuarto de ese siglo.
Hasta
donde uno sabe, la versión impresionista del pintor
canadiense Antoine Gaber, cuya obra se sitúa
en 1994, fecha de sus primeros cuadros al óleo, es
el más reciente epígono.
A partir de este cuadro del francés y al inicio de
la obra de Gaber, han transcurrido 122 años.
¿Indica ello una relativa vigencia del impresionismo
o solo se trata de un seguidor solitario?
No podemos
responder a esta pregunta, pero la presencia de un artista
impresionista mueve a pensar en la vitalidad de un arte, que
en la naturaleza y en el ámbito marino ha dejado piezas
de extraordinaria y sugerente belleza.
Gaber
parece haber escogido preferentemente el universo marino
para ofrecer su visión impresionista. Sus títulos
confirman esto:"Afternon sailing ", "Bermuda
pink beaches", " Canadien winter scenery ",
con dos imágenes, una marina y otra en paisaje de tierra,
con pinos y montañas.
La interpretación
impresionista de Gaber es mas bien austera, si se compara
con los cuadros de presencia acuosa de Monet y las escenas
de mar Boudin y Jongkind, pero su calor esta graduado igualmente
por el fenómeno luminoso de la luz solar, que junto
a una pincelada de cierta densidad, provoca la imagen innegable
del impresionismo. El cuadro de Bermuda tiene una menor modulación
del color, mas cercana a las versiones de Eduard Manet , cuyos
cuadros con frecuencia tiraron hacia la" impresión-
naturalista".
Con
su obra, Gaber, en el continente americano, prosigue una ruta
que recorrió, al lado de los mismos maestros impresionistas,
la norte americana Mary Cassatt , y aquí en México,
en el primer tercio del XX, Joaquín Clausell y Guillermo
Gómez Mayorga, entre otros pintores que sintieron también
el embrujo del impresionismo.
|